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La Contabilidad Creativa

By noviembre 12, 2018 No Comments

Los auditores generalmente emiten una opinión sobre las cuentas anuales de una compañía con la famosa frase: “En nuestra opinión, las cuentas anuales adjuntas expresan, en todos los aspectos significativos, la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de …..”

Opinión que puede ir con salvedades si hay algún aspecto remarcable que deba considerarse para tener esa “imagen fiel”.

El propósito de este post no es la de evaluar o analizar el trabajo de los auditores, sino más bien poder identificar algunos aspectos del Balance o de la Cuenta de Explotación en las que el “valor real” o “de mercado” puede diferir del expresado en la Contabilidad.

No olvidemos que gran parte del tejido industrial está compuesto por Pequeñas Y Medianas Empresas sin obligación de auditar.

El objetivo de éste post es que podamos ver unas cuentas anuales (nuestras, de la competencia, para analizar la compra de una compañía, una inversión o por el motivo que sea,…) y podamos detectar partidas en las que pueda ser necesario ahondar en un mayor detalle.

Desde mi humilde opinión, las partidas del Balance que debemos tener en cuenta son:

  • Activo infravalorado: contabilizado a valor histórico cuando el valor actual de mercado es mayor. La compañía puede tener activo adquirido hace muchos años (ie. Terreno, nave, vivienda, etc,…) que ha ido amortizando a lo largo de todo éste tiempo y/o que su valor en libros está totalmente amortizado pero que su valor real hoy en día puede ser diferente.
  • Activo sobrevalorado: Por el contrario, hay instalaciones que se han activado por su coste de adquisición pero que son muy específicas/técnicas o que carecen de valor en otro contexto o para posibles compradores. Asimismo, pueden figurar en el activo Derechos de Cobro que pueden no ser de fácil cobrabilidad o por ejemplo deuda con empresas del grupo. Asimismo, el valor real de las existencias puede ser diferente al contabilizado (FIFO/LIFO) como por ejemplo libros antiguos, una bodega, etc… o por el impacto en la variación de existencias que luego comento.
  • Valor de los intangibles: En el activo también figuran partidas intangibles como el Fondo de comercio, marcas, fusiones o adquisiciones. En su día la compañía desarrolló una marca o pagó un precio por una compañía, pero ¿cuál es el valor real de esa marca o de esa compañía hoy en día? El valor real puede ser distinto al que figura en los libros. En positivo o en negativo. Todos sabemos que la marca Nike costó muy poco, pero cuál es su valor ahora. Las compañías no suelen hacer correcciones de valor de forma regular por el valor de sus marcas. Y todos conocemos de compras de compañías que se han pagado precios elevados y cuyo valor ha tenido que ser provisionado, así como desarrollos de marcas y/o patentes que han tenido un coste y que no se han utilizado, o, por el contrario, han sido grandes invenciones (ie. Sector farmacéutico).
  • Empresas participadas o vinculadas: Las empresas se crean y evolucionan. Lo mismo sucede con su valor. Las empresas contabilizan su porcentaje de participación por el coste de adquisición (fundacional o compra). Es también extraño que las compañías realicen ajustes de valor por la evolución de sus participadas. Así que es otro aspecto a tener en cuenta.
  • Fondos propios: Los fondos propios están compuestos por distintas partidas. ¿La primera es el capital (inicial y ampliaciones realizadas), pero dicho capital está totalmente desembolsado? Si la ampliación fue por aportación no dineraria cómo se valoró dicha aportación?. Hay opciones o futuros compromisos emitidos. Asimismo, hay distintos instrumentos híbridos de capital o deuda. El más famoso son las acciones preferentes, pero hay otros no tan fácilmente identificables como los préstamos participativos o las cuentas con socios.
  • Créditos fiscales: La compañía puede tener créditos fiscales a su favor (ie. Por pérdidas de ejercicios anteriores) o en su contra. Si no ha sufrido una inspección fiscal reciente puede tener abiertos a inspección los últimos ejercicios con lo que pueden derivarse responsabilidades que no están reflejadas en las cuentas.
  • Contabilización de las subvenciones: Hay distintos tipos de subvenciones Reintegrables o no reintegrables. Hay subvenciones que son a fondo perdido o subvenciones por/para realizar alguna acción/servicio. Algunas se contabilizan como fondos propios y otras como ingresos del ejercicio. Recomiendo prestar especial atención a la contabilización de estas partidas pues pueden afectar a los fondos propio y/o al beneficio del ejercicio.

Por otro lado, las partidas de la Cuenta de Explotación que deberíamos tener en cuenta son:

  • Variación de existencias: Ya hemos visto en el programa de The Power MBA la importancia de la variación de existencias en el resultado del ejercicio. Si la variación de existencias del ejercicio no es la correcta tampoco lo son ni el resultado del ejercicio ni la cifra de existencias contabilizado en el activo. Y como hemos visto, la contabilización real de las existencias es difícil en algunos casos. En este sentido es también importante tener en cuenta el “corte de las operaciones” es decir, cuáles son de éste ejercicio y/o del siguiente o del anterior. Por ello los auditores suelen indicar si han auditado o no el ejercicio anterior y/o si han podido verificar el recuento de existéncias.
  • Amortizaciones o Depreciaciones: Ambas partidas tienen un impacto directo en el resultado y en el Cash Flow. ¿Son correctos los planes de amortización establecidos por la compañía? A lo mejor los activos tienen un mayor deterioro al contabilizado o a lo mejor la vida útil del bien es mayor a la contable,…
  • Periodificación de Ingresos y Gastos. A veces los ingresos o los gastos no se producen en un momento concreto, sino que se devengan a lo largo de un periodo. Por ejemplo, las primas de seguros. Y dichos ingresos o gastos no corresponden sólo a un ejercicio. Pueden abarcar distintos ejercicios por lo que hay que prestar especial atención a que dichos gastos o ingresos sean imputados de forma correcta en la cuenta de resultados por la parte proporcional del ejercicio.

Por todos éstos aspectos, cuando se realiza un proceso de valoración de una empresa para su fusión, compra, inversión, capitalización o por el motivo que sea, se suelen solicitar las conocidas Due Dilligence (financiera, legal, fiscal, técnica,…) de forma de poder tener una visión mayor de todos éstos aspectos que pueden afectar al valor real de una compañía.

Espero que este post te sea de utilidad y te haga reflexionar o darte cuenta de aspectos que no tenías en consideración. Te recomiendo accedas a posts anteriores que hemos hecho sobre la liquidez y que puedes encontrar aquí o a otros posts muy interesantes que han hecho otros compañeros PowerGurus.

Y por favor, si te ha gustado compártelo!!!! nos motivarás y ayudarás a que hagamos otros más extensos sobre Cash Flow, VAN, TIR, Fondo de Maniobra, Análisis de balances, Valoración de empresas, productos de financiación (factoring, confirming,…) o cualquier otro aspecto que os puedan interesar.

Muchas Gracias,

 

Ivan Escudero Salas

PowerGuru en Finanzas.